Zapaburu, el lugar de los niños

“El niño, con su enorme potencial físico e intelectual, es un milagro frente a nosotros. Este hecho debe ser transmitido a todos los padres, educadores y personas interesadas en niños, porque la educación desde el comienzo de la vida podría cambiar verdaderamente el presente y futuro de la sociedad.” María Montessori

¿Qué es Zapaburu?

Zapaburu es una Asociación sin ánimo de lucro formada por familias y educadoras con el objetivo de ofrecer a los niños un espacio enmarcado dentro de las denominadas pedagogías activas.

Las pedagogías activas tienen como objetivo principal el de desarrollar el potencial del niño y de ofrecer permanentes y diversas oportunidades de aprender y ser.

Es decir, se considera al niño como sujeto activo de su desarrollo. En este sentido se extraen aportes de Erik Erikson (desarrollo afectivo y las tareas de desarrollo que el plantea), Jean Piaget (importancia de la

interacción del niño con su ambiente propicio para el aprendizaje, y la creación de estructuras cognitivas), Rebeca Wild (diferentes etapas de desarrollo), Carl Rogers (Relevancia de propiciar aprendizajes significativos) y María Montessori (darle al niño libertad con responsabilidad en un ambiente preparado con una guía).

En Zapaburu, se cree que cada niño/a  es diferente y en consecuencia, cada uno/a  tiene un estilo de aprendizaje, un ritmo, una manera de comunicarse, una manera de sentir y en definitiva, una manera diferente de ser y estar en el mundo.

¿Qué ofrece?

El centro es de carácter privado, laico, bilingüe y acogerá a niñxs de la etapa de Educación Infantil (2 a 6 años).

Se ofrece un espacio que tiene en cuenta las diferentes dimensiones del niño (la física, la intelectual y la emocional), y el cual es visto como un ser activo, que está en continua maduración y por ende, en constante aprendizaje con su entorno, con sus iguales y los adultos que le rodean.

Señas de identidad que nos definen:
  • Respeto al niño/a y a los ritmos de cada uno.
  • Papel activo del niño/a en sus propios procesos de aprendizaje: creemos que los aprendizajes que se realizan desde el interés y la curiosidad son los que verdaderamente tienen calado y dejan una huella en el niño. Por eso, en la medida de lo posible, vamos a propiciar que los aprendizajes sean construidos por los niños y de una manera vivencial.
  • Ambientes preparados: donde los niños se sientan seguros, siendo ellos mismos y sin juicios de valor hacia lo que hacen y sienten. Con materiales estimulantes y adecuados a sus necesidades.
  • Materiales estructurados: la utilización de materiales para propiciar aprendizajes va a estar presente en el día a día de la escuela. En especial, materiales Montessori.
  • Libertad de movimiento: las criaturas van a tener la opción de moverse por los diferentes ambientes y el espacio en general, con el fin de estar en un espacio en el que puedan sentirse ellos mismo y decidir qué es lo que quieren hacer en cada momento, como medio para desarrollar su autonomía en diferentes niveles, tomando conciencia de las propias necesidades que tienen en cada momento. En este sentido, el rol de las guías es la de observar y atender las necesidades reales de cada niño/a.
  • Juego: el juego es parte de la actividad diaria del niño, una actividad difícil de definir, porque tiene que ver con la relación que tiene una criatura con un objeto, persona o situación que genera una experiencia lúdica y de goce personal. Además, es un medio para el aprendizaje a través del disfrute.
Las características principales de nuestro espacio son:
  • La atención personalizada al niño mediante el trabajo con grupos de número reducido. El ratio máximo por guía es de 9 niños/as.
  • La mezcla de edades, esta estrategia se apoya en las teorías de aprendizaje cooperativo que proponen diferentes autores como John Dewey o María Montessori, mediante esta técnica se impulsa que los niños más pequeños mediante la observación y la interrelación con niños madurativamente más mayores, tengan la oportunidad de estar estimulados y de realizar aprendizajes más fácilmente, en contacto con sus iguales. Y los niños más mayores tienen la oportunidad de apoyar y ayudar a los niños más pequeños.
  • El libre movimiento del espacio y de elección del área que se va a trabajar, siempre bajo la supervisión de las acompañantes. De modo que se potencie el poder de decisión y la autonomía del niño.
  • El trabajo por áreas interrelacionadas, siguiendo el método de María Montessori, Rebeca y Mauricio Wild, y principios pedagógicos de autores como Celestine Freinet y Rudolf Steiner.
  • El trabajo de la educación emocional, con el fin de potenciar el desarrollo integral de los niños. La expresión de emociones y la escucha activa por parte de niños y educadoras será continúa, con el fin de crear un espacio seguro y en el que se contemple la dimensión emocional del niño.
  • Aprendizaje mediante la exploración y auto descubrimiento. Todo esto mediante la creación de ambientes preparados, seguros y estables con materiales Montessori, los cuales corresponden a las necesidades vitales de la etapa educativa en la que se encuentra el niño.